METAL, A HEADBANGER’S JOURNEY – SAM DUNN - 2005
Obviando los subproductos telebazofia como The Osbournes de la MTV, que, realmente, dan vergüenza ajena, o como Supergroup de la VH1 (Scott Ian, Ted Nugent, Sebastian Bach, Jason Bonham y Evan Seinfeld) y sobre todo, Rock of Love de la tv.com, con Bret Michaels como protagonista, todos estos programas, como todos aquellos de la serie de VH1 Behind The Music, en los que se realizan retrospectivas de muchos grupos musicales – aunque de manera más o menos sensacionalista-, estamos asistiendo, actualmente, a una avalancha de Biopics de muchísimas bandas que amamos: Rush (Beyond the Lighted Stage), Anvil (El Sueño de una banda de rock), Lemmy…
Uno de las primeras producciones cinematográficas que hacen una revisión del Rock Duro es ésta: Metal, a headbanger’s journey. Trata del viaje de Sam Dunn, un joven canadiense que, tras haber estudiado antropología, y por ende, la radiografía de numerosas culturas, quiso así ahondar en el análisis de la Cultura Musical que hoy llamamos Rock Duro (en particular, Heavy Metal).
Empezando con imágenes del famoso Heavy Metal Parking Lot, como una especie de introducción a lo “Spinal Tap”, nos introduce en la polémica creada a mediados de los 80 con la PMRC (Parental Music Resource Center) de la que saldría, por ejemplo, la infame etiqueta ‘Parental Advisory – Explicit Lyrics’ que aparecen en las carpetas de numerosos discos. El origen de esta controversia fue la clasificación de la música Rock y Pop (Madonna y Prince también estaban en la lista de los “15 sucios”, junto a Ozzy, Judas Priest, Twisted Sister, Black Sabbath…). Pero de este tema hablaremos un poco más adelante.
Sam Dunn relata su paso desde su predilección por bandas de la NWOBHM al Metal más extremo: Entombed, Sepultura, Mayhem… y comienza, así, el viaje, proponiendo una primera cuestión: ¿cual puede calificarse como primera banda de Heavy Metal?
ORIGENES:
Para Geddy Lee (Rush) es sin duda Blue Cheer. Para Lemmy, Deep Purple (cito textualmente, “la primera banda con una gran puesta en escena y los primeros en utilizar pirotecnia”, para otros, Led Zeppelin, pero para la mayoría de los encuestados, la número uno es Black Sabbath. Por todo ello, nuestro prota se embarca en un viaje a Birmingham para entrevistar al padre de la criatura, Tony Iommi.
EL SONIDO:
Pero, ¿de dónde surge, entonces, esta fascinación por lo oculto? ¿Por qué Black Sabbath se erige como el creador de todo este invento? La solución: el sonido. No es suficiente la utilización de guitarras eléctricas, con una gran amplificación y distorsión, con profundos sonidos de bajo y batería y con un vocalista que, generalmente con fuerte voz aguda, se aúpe por encima de todo ello. Es la utilización (y cito) de la nota Tritón la que hace que se nos erice los pelos de la nuca al escuchar temas tan tétricos y terroríficos como el propio “Black Sabbath”, o “Iron Man”.
Continúa, pues, su viaje hacia Londres, donde tendrá ocasión de entrevistarse con Bruce Dickinson en el santuario Hammersmith Odeon.
RAICES:
Los músicos y especialistas musicales entrevistados centran como origen primigenio de este estilo de música en la música clásica oscura, como Wagner, y en el blues del sur norteamericano. En la primera, se dice que si Wagner viviese en nuestros días, perfectamente podría tocar en Deep Purple, Beethoven en Led Zeppelin y Eddie Van Halen podría compararse perfectamente a Mozart. Con respecto al segundo, al blues, grupos como Rush o Black Sabbath mismos se sienten herederos del blues sureño americano.
ENTORNO:
Centrado en orígenes humildes, el entorno industrial de las factorías, el impacto ambiental, el ruido, el origen no acomodado, los cementerios y los símbolos religiosos, la alienación adolescente como parte primordial de la psique, han propiciado el origen de numerosas bandas (Sabbath en Aston, UK; Slipknot en Iowa, US) como válvula de escape y negación de este mundo. Como anécdota, “Working Man” de Rush suena de fondo.
FANS y CULTURA:
Contra los fans de Shania Twain, Britney o Avril Lavigne, cortados todos ellos por el mismo patrón, ingentes masas de adolescentes vestidos en negro levantan el dedo índice y meñique al unísono. Por ello Sam Dunn viaja ahora al Wacken Open Air Festival para comprobar como más de 40.000 almas se reúnen al abrigo de la música. 40.000 fans con un mismo uniforme: pelo largo, cuero negro y la plata de las tachuelas, cierta actitud tribal, pero, ¿son todos iguales? Para Sam Dunn, no: dentro de un mismo tronco, desglosa el Heavy Metal en una lista de subtipos sin fin: Harcore, Nu Metal, NWOBHM, Death Metal, Black Metal, Hard Rock, Shock Rock, Death Metal Sueco, Power Metal, Progressive Metal, Glam Rock, Pop Metal, A.O.R., Symphonic Metal, Thrash Metal, Black Metal Noruego, Grindcore, New Wave of American Metal, Metalcore, Grunge, Gothic Metal, Industrial Metal… que los identifica y clasifica, tanto en cuanto a las letras de su música, como en maneras de vestir diferentes.
El prota realiza sendas entrevistas a Mayhem (para olvidar) y a Ronnie James Dio, el cual explica el origen de la utilización de los cuernos al aire como simbología metalera.
CENSURA:
Volvemos al principio. Ocho grupos de los 15 que integraban, para PMRC, la lista de los más sucios, eran de Metal. Incluso en los 80, Dee Snider, cantante de Twisted Sister llegó a testificar en el Senado norteamericano por la cualidad de las letras de muchas canciones, frente a, entre otros, Al Gore, que sería posteriormente vicepresidente de US bajo el mandato de Bill Clinton. Como ya dije anteriormente, se llegó a crear la etiqueta Parental Advisory, clasificando la temática musical en cuatro grupos: O, de occult, X, Sexual, D/A, drug or alcohol y V, violence. Ver para creer: un país censor en el que puedes comprar armas a tu antojo en hipermercados como el Wal Mart.
GENERO Y SEXUALIDAD:
Desde la masculinidad a tope, tipo Manowar al Glam Metal de Sunset Blvd., tipo Motley o Poison; del cuero y tachuelas a la seda. Dee Snider hace una broma al respecto, genial. Se ha pasado de un género musical de hombres para hombres (salvo contadas excepciones, léase Girlschool, Lee Aaron, Lita Ford o Doro, a grupos integrados sólo por mujeres (Vixen, Kitie) a incluso mujeres liderando grupos extremos (como Angela Gossow y su Arch Enemy). Nota aparte figura el caso de Rob Halford, que hizo temblar los cimientos del género cuando hizo pública su orientación sexual (a pesar de los indicios que mostraba con su vestimenta, tipo bar gay de Frisco Bay).
RELIGION Y SATANISMO:
Desde la cruz invertida del primer LP de Black Sabbath, pasando por el pentagrama utilizado siempre por Slayer; nos tenemos que trasladar a ¡principios! de los 80 para tener constancia de los primeros grupos que utilizan la temática antirreligiosa, mal llamada satanista o satánica, con grupos como Venom, Slayer, Sodom, Bathory o Mercyful Fate.
En este momento Alice Cooper hace una sátira hacia este movimiento de metal extremo muy curiosa. Ahora bien, si Venom y Slayer no son satanistas, ¿qué es entonces el Black Metal noruego? ¿Qué fueron si no la quema de las famosas iglesias de madera en el 92 y 93? ¿Qué fue de Varg Vikernes (alias Count Grishnack) y el asesinato de Euronymous, entre otros? ¿Qué fue el Inner Circle sino la reunión de componentes de estas bandas para, fruto de su fanatismo, cometer incluso asesinatos en nombre De Misteriis Dom Satanas? Pero esto ya os lo contaré en la próxima Hush.
Mayhem, Gorgoroth, Emperor, Enslaved… una actitud pseudo nazi, junto con una religiosidad cercana al paganismo, con una imagen feroz que utiliza el Corpse Paint o pintura tipo Mercyful Fate que, en realidad, enmascara una paupérrima calidad instrumental y musical.
En definitiva, una visión algo parcial de la historia del género, pero de agradable visionado. El Metal como válvula de escape de las frustraciones cotidianas y a la vez un refugio.
Obviando los subproductos telebazofia como The Osbournes de la MTV, que, realmente, dan vergüenza ajena, o como Supergroup de la VH1 (Scott Ian, Ted Nugent, Sebastian Bach, Jason Bonham y Evan Seinfeld) y sobre todo, Rock of Love de la tv.com, con Bret Michaels como protagonista, todos estos programas, como todos aquellos de la serie de VH1 Behind The Music, en los que se realizan retrospectivas de muchos grupos musicales – aunque de manera más o menos sensacionalista-, estamos asistiendo, actualmente, a una avalancha de Biopics de muchísimas bandas que amamos: Rush (Beyond the Lighted Stage), Anvil (El Sueño de una banda de rock), Lemmy…
Uno de las primeras producciones cinematográficas que hacen una revisión del Rock Duro es ésta: Metal, a headbanger’s journey. Trata del viaje de Sam Dunn, un joven canadiense que, tras haber estudiado antropología, y por ende, la radiografía de numerosas culturas, quiso así ahondar en el análisis de la Cultura Musical que hoy llamamos Rock Duro (en particular, Heavy Metal).
Empezando con imágenes del famoso Heavy Metal Parking Lot, como una especie de introducción a lo “Spinal Tap”, nos introduce en la polémica creada a mediados de los 80 con la PMRC (Parental Music Resource Center) de la que saldría, por ejemplo, la infame etiqueta ‘Parental Advisory – Explicit Lyrics’ que aparecen en las carpetas de numerosos discos. El origen de esta controversia fue la clasificación de la música Rock y Pop (Madonna y Prince también estaban en la lista de los “15 sucios”, junto a Ozzy, Judas Priest, Twisted Sister, Black Sabbath…). Pero de este tema hablaremos un poco más adelante.
Sam Dunn relata su paso desde su predilección por bandas de la NWOBHM al Metal más extremo: Entombed, Sepultura, Mayhem… y comienza, así, el viaje, proponiendo una primera cuestión: ¿cual puede calificarse como primera banda de Heavy Metal?
ORIGENES:
Para Geddy Lee (Rush) es sin duda Blue Cheer. Para Lemmy, Deep Purple (cito textualmente, “la primera banda con una gran puesta en escena y los primeros en utilizar pirotecnia”, para otros, Led Zeppelin, pero para la mayoría de los encuestados, la número uno es Black Sabbath. Por todo ello, nuestro prota se embarca en un viaje a Birmingham para entrevistar al padre de la criatura, Tony Iommi.
EL SONIDO:
Pero, ¿de dónde surge, entonces, esta fascinación por lo oculto? ¿Por qué Black Sabbath se erige como el creador de todo este invento? La solución: el sonido. No es suficiente la utilización de guitarras eléctricas, con una gran amplificación y distorsión, con profundos sonidos de bajo y batería y con un vocalista que, generalmente con fuerte voz aguda, se aúpe por encima de todo ello. Es la utilización (y cito) de la nota Tritón la que hace que se nos erice los pelos de la nuca al escuchar temas tan tétricos y terroríficos como el propio “Black Sabbath”, o “Iron Man”.
Continúa, pues, su viaje hacia Londres, donde tendrá ocasión de entrevistarse con Bruce Dickinson en el santuario Hammersmith Odeon.
RAICES:
Los músicos y especialistas musicales entrevistados centran como origen primigenio de este estilo de música en la música clásica oscura, como Wagner, y en el blues del sur norteamericano. En la primera, se dice que si Wagner viviese en nuestros días, perfectamente podría tocar en Deep Purple, Beethoven en Led Zeppelin y Eddie Van Halen podría compararse perfectamente a Mozart. Con respecto al segundo, al blues, grupos como Rush o Black Sabbath mismos se sienten herederos del blues sureño americano.
ENTORNO:
Centrado en orígenes humildes, el entorno industrial de las factorías, el impacto ambiental, el ruido, el origen no acomodado, los cementerios y los símbolos religiosos, la alienación adolescente como parte primordial de la psique, han propiciado el origen de numerosas bandas (Sabbath en Aston, UK; Slipknot en Iowa, US) como válvula de escape y negación de este mundo. Como anécdota, “Working Man” de Rush suena de fondo.
FANS y CULTURA:
Contra los fans de Shania Twain, Britney o Avril Lavigne, cortados todos ellos por el mismo patrón, ingentes masas de adolescentes vestidos en negro levantan el dedo índice y meñique al unísono. Por ello Sam Dunn viaja ahora al Wacken Open Air Festival para comprobar como más de 40.000 almas se reúnen al abrigo de la música. 40.000 fans con un mismo uniforme: pelo largo, cuero negro y la plata de las tachuelas, cierta actitud tribal, pero, ¿son todos iguales? Para Sam Dunn, no: dentro de un mismo tronco, desglosa el Heavy Metal en una lista de subtipos sin fin: Harcore, Nu Metal, NWOBHM, Death Metal, Black Metal, Hard Rock, Shock Rock, Death Metal Sueco, Power Metal, Progressive Metal, Glam Rock, Pop Metal, A.O.R., Symphonic Metal, Thrash Metal, Black Metal Noruego, Grindcore, New Wave of American Metal, Metalcore, Grunge, Gothic Metal, Industrial Metal… que los identifica y clasifica, tanto en cuanto a las letras de su música, como en maneras de vestir diferentes.
El prota realiza sendas entrevistas a Mayhem (para olvidar) y a Ronnie James Dio, el cual explica el origen de la utilización de los cuernos al aire como simbología metalera.
CENSURA:
Volvemos al principio. Ocho grupos de los 15 que integraban, para PMRC, la lista de los más sucios, eran de Metal. Incluso en los 80, Dee Snider, cantante de Twisted Sister llegó a testificar en el Senado norteamericano por la cualidad de las letras de muchas canciones, frente a, entre otros, Al Gore, que sería posteriormente vicepresidente de US bajo el mandato de Bill Clinton. Como ya dije anteriormente, se llegó a crear la etiqueta Parental Advisory, clasificando la temática musical en cuatro grupos: O, de occult, X, Sexual, D/A, drug or alcohol y V, violence. Ver para creer: un país censor en el que puedes comprar armas a tu antojo en hipermercados como el Wal Mart.
GENERO Y SEXUALIDAD:
Desde la masculinidad a tope, tipo Manowar al Glam Metal de Sunset Blvd., tipo Motley o Poison; del cuero y tachuelas a la seda. Dee Snider hace una broma al respecto, genial. Se ha pasado de un género musical de hombres para hombres (salvo contadas excepciones, léase Girlschool, Lee Aaron, Lita Ford o Doro, a grupos integrados sólo por mujeres (Vixen, Kitie) a incluso mujeres liderando grupos extremos (como Angela Gossow y su Arch Enemy). Nota aparte figura el caso de Rob Halford, que hizo temblar los cimientos del género cuando hizo pública su orientación sexual (a pesar de los indicios que mostraba con su vestimenta, tipo bar gay de Frisco Bay).
RELIGION Y SATANISMO:
Desde la cruz invertida del primer LP de Black Sabbath, pasando por el pentagrama utilizado siempre por Slayer; nos tenemos que trasladar a ¡principios! de los 80 para tener constancia de los primeros grupos que utilizan la temática antirreligiosa, mal llamada satanista o satánica, con grupos como Venom, Slayer, Sodom, Bathory o Mercyful Fate.
En este momento Alice Cooper hace una sátira hacia este movimiento de metal extremo muy curiosa. Ahora bien, si Venom y Slayer no son satanistas, ¿qué es entonces el Black Metal noruego? ¿Qué fueron si no la quema de las famosas iglesias de madera en el 92 y 93? ¿Qué fue de Varg Vikernes (alias Count Grishnack) y el asesinato de Euronymous, entre otros? ¿Qué fue el Inner Circle sino la reunión de componentes de estas bandas para, fruto de su fanatismo, cometer incluso asesinatos en nombre De Misteriis Dom Satanas? Pero esto ya os lo contaré en la próxima Hush.
Mayhem, Gorgoroth, Emperor, Enslaved… una actitud pseudo nazi, junto con una religiosidad cercana al paganismo, con una imagen feroz que utiliza el Corpse Paint o pintura tipo Mercyful Fate que, en realidad, enmascara una paupérrima calidad instrumental y musical.
En definitiva, una visión algo parcial de la historia del género, pero de agradable visionado. El Metal como válvula de escape de las frustraciones cotidianas y a la vez un refugio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario